16.03.2025
Más de 5 millones de argentinos trabajan en condiciones de desprotección y la tendencia va en aumento
Desde el Instituto Argentina Grande (IAG) lanzamos un índice para medir el trabajo desprotegido que aporta una mirada más sobre la situación laboral en la Argentina ya que permite medir quiénes serían los primeros afectados en un escenario de recesión económica. Esta categoría nuclea a trabajadores sin aportes, sin estabilidad, sin maquinaria o capital propio para emprender y sin calificación.
Considerando el total de personas ocupadas en Argentina - aproximadamente 14,3 millones- un 43,9% se pueden categorizar como trabajadores privados desprotegidos, es decir, más de 5 millones de personas. Un 40,6% engrosan las filas del trabajo privado estable, mientras que un 17,8% son trabajadores públicos.
Cuando ponemos la lupa en el último año, vemos que la tensión entre estos dos mundos del ámbito privado crece de manera pronunciada. El salto que se generó en el inicio del año 2024 parece consolidado y delinea un mercado de trabajo con altos niveles de precariedad.
Del tercer trimestre de 2023 al tercer trimestre de 2024, la tasa de trabajo desprotegido creció de 42,2% a 43,9% lo que implica un total de 211.000 personas más trabajando de manera desprotegida.
A su vez, la participación del trabajo privado estable cayó del 39% al 38,6% lo que implica una pérdida en absolutos de 58.900 puestos de calidad en relación al año anterior.
Respecto al trimestre anterior, la suba de la tasa de desprotección es de 0,2, con una diferencia de 59.000 personas desprotegidas que se sumaron en el tercer trimestre de 2024.
En este escenario, el crecimiento en la cantidad de ocupados desprotegidos se explica por la pérdida de puestos de calidad y por la población en edad jubilatoria que estaba inactiva y se ve obligada a tomar alguna tarea precaria para complementar sus ingresos.
Candelaria Rueda, investigadora del IAG destacó que “la relación entre la cantidad de puestos de trabajo que consideramos estables contra los desprotegidos sufrió un quiebre a partir del inicio de la pandemia por Covid y aún parece lejos de recuperarse”.
“Hasta ese momento la cantidad de trabajadores estables era casi la misma, o más, que la cantidad de trabajadores desprotegidos. A partir del 2021 vemos que esta composición se desequilibra en favor de los puestos desprotegidos delineando una nueva etapa para el mercado de trabajo en nuestro país”, puntualizó.
En ese sentido, precisó que “la brecha se achicó durante el año 2023 pero volvió a sufrir un salto en 2024 de acuerdo a los datos del INDEC que analizamos: el crecimiento más brusco se registra el segundo trimestre y se intensifica con los datos del tercero”.
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